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Contéstame una pregunta

  Contéstame una pregunta:   ¿Por qué nos gusta bailar con el diablo?   —El porqué es complejo, ¡no es bueno bailando!, pero lo que te susurra al oído te absorta, te consume y te impela a un algo. Una cierta vez en la vida, nos deleita el sabor de lo malo, o la curiosidad por lo malo.   ¿Cómo nos damos cuenta de eso?   La sangre se hace espesa, se retuerce la bilis y un fuego sagaz, astuto, perspicaz, agudo y en ciertos momentos hiriente, viaja por las venas. Te inunda la conciencia y es entonces donde te tiende la mano y te invita a la pista, pero, sentado a tu lado, está dios.   Dios, ¿ qué tiene que ver?   Creer en el diablo inherentemente te hace creer en dios o viceversa, pero no nos desviemos; aquí nace una situación y es: cuando mueren dios y el diablo. Quedas arrojado al mundo y debes tomar la decisión: bailas o te quedas sentado. Por eso dios creó el libre albedrío para poder juzgarte, suponiendo que exista.    Jorge Duart...

Catarsis del Dolor

 

Verdeazulado.

  ¿ P uede el hombre ser él, sin sus recuerdos?; ¿ El tiempo tiene un romance con el ol vido ?; El ego y las inseguridades, ¿no batallarán más? ; La tristeza que me agobia, ¿Dónde termina en el inconsciente sórdido? , en fin, volví de la enfermedad o de la disociación diagnosticada. No quiero que todo tenga sentido, y ahora menos ; aunque pasmado vago por los pasillos del hospital, buscando la salida que lleva al consiente estado de lucidez donde la realidad, el tiempo y la vida no sean un intento fallido .   C olapsaré y el miedo a la muerte se olvidará , Seré inalterable y mirare asombrado la cotidianidad, como quien encuentra de frente , e l fervoroso axioma de vivir. Paliativo ser intransigente de la r ealidad , busco torturarme con la irónica remembranza de los pensamientos, hechos, situaciones, momentos y hasta sentimientos perdidos.   El poder terapéutico de la auto consolación hiere mi mente y no permite la sedación completa de la locomoción desorde...

Accidente criminal

  Yacía en el sofá de la habitación mirando a la esquina oscura, con la mirada perdida, petrificada, y disociado; estaba tan concentrado, como si viese un aquelarre y en medio de la fiesta quemaran a un cura, ese cura burlón, hipócrita, ratero y homosexual. Retorné a mi yo más Freudiano e hice pasar a mi siguiente paciente. Me gusta jugar a adivinar con que trauma llega aquel que cruza por esa puerta: depresión, ansiedad, apegos, soledad, su pareja o la búsqueda implacable de la felicidad.   Solo hay que decirles lo que quieren escuchar, solo hay que interpretarlos y sobre ellos dejo salir mi verborrea y los envuelvo. Cómo cuando envolví la muerte aquella noche entre el alcohol y el tramadol, la esquivé, ya me tenía sometido y ahogado, decidí con todas mis fuerzas recostarme de lado y vomitar, eso recuerdo, pero en la mañana, la cama estaba intacta no sé si, logré escabullirme o se me pego la esquizofrenia de mis pacientes. Surgió por la puerta aquel joven lúgubre, lángu...

Escindo Sentimientos

  I Avezado en la soledad a ultranza de mi felicidad, sonreía al ver pasar los días. Amando a cuotas, sin el diáfano sentimiento, deambulando en el trasegar de la vida, obviando el verdadero sentido del amor.   II Las esquivas miradas rondaban como enigmas que, en medio de sonrisas cautivan almas perdidas. Almas con un bastión de fachada, pero necesitadas de amor.   III Destino, milagro, coincidencia o la vida, me pusieron delante de ti. No pude pronunciar palabra alguna, estaba distraído con tus ojos color hermosura y tú sonrisa lienzo divino. Los reflejos del amor no fueron esquivos y quedo impregnado en mí el recuerdo febril de tú ser. IV Los sentimientos en prisión se hacían notar con una tenue sonrisa al recordarte. Ataste tu hermosura, tu carisma y tu magia a un anzuelo que arrojaste a mi existencia en una intrépida creciente de cariño, desbordando mis venas en la cordura y la conciencia de mis sentidos.   V Sagaz, ...

Poema uno.

       La sensatez de la piel,   la melodía encantada de la voz ,   el cataclismo de la mirada ,   la profunda exaltación del aroma ,   lo inagotable del ser,   la perfección del querer. De otra forma, seria ficticia tu existencia .   Jorge Duarte

Estúpido Dogma

L a enfermedad me escupió en esta cama, aquí se me apago la sonrisa, se murieron mis sueños, se derribaron los castillos de ilusiones y el tiempo no es revulsivo .   Son eternas las horas de dolor en medio de la quimio terapia , las venas a reventar de morfina, el cáncer , el olor a muerte de l hospital, la comida insípida y la exasperante convivencia consigo mismo .   Deseo morirme, pero los dogmas conservadores de mi familia atan su fe a mi sufrimiento como un ancla en nombre de d ios , no es tan complicado liberar un cuerpo del dolor y un alma de la depresión , cuando no hay retorno ni mejoría , por el contrario; el mieloma ro za con mi desesperación y aumenta mi inquina por la vida.   Ven abre mis venas e inyéctame la libertad, sácame de esta prisión repugnante y déjenme partir a donde tenga que llegar . Por favor “no me salven”. Jorge Duarte Todos los Derechos Reservados