¿ P uede el hombre ser él, sin sus recuerdos?; ¿ El tiempo tiene un romance con el ol vido ?; El ego y las inseguridades, ¿no batallarán más? ; La tristeza que me agobia, ¿Dónde termina en el inconsciente sórdido? , en fin, volví de la enfermedad o de la disociación diagnosticada. No quiero que todo tenga sentido, y ahora menos ; aunque pasmado vago por los pasillos del hospital, buscando la salida que lleva al consiente estado de lucidez donde la realidad, el tiempo y la vida no sean un intento fallido . C olapsaré y el miedo a la muerte se olvidará , Seré inalterable y mirare asombrado la cotidianidad, como quien encuentra de frente , e l fervoroso axioma de vivir. Paliativo ser intransigente de la r ealidad , busco torturarme con la irónica remembranza de los pensamientos, hechos, situaciones, momentos y hasta sentimientos perdidos. El poder terapéutico de la auto consolación hiere mi mente y no permite la sedación completa de la locomoción desorde...