¿Qué distancia es correcta, para estar en sus ojos y perderme? ¿Qué distancia es correcta, para fugarse de la calidez de sus abrazos? ¿Qué distancia es correcta, para alcanzar el límite de lo ilógico de su amar? ¿Qué distancia es correcta, para que mengüe la taquicardia por su presencia? ¿Qué distancia es correcta, para conciliar el sueño en medio de la agitada noche? ¿Qué distancia es correcta, para reescribir versos funestos de idealismo? ¿Qué distancia es correcta, para palpar su esencia y poder despreciar? ¿Qué distancia es correcta, para evitar lo involuntario de mis emociones? ¿Qué distancia es correcta, para verte y reconocer que vienes? No creo que exista la distancia correcta para todo esto. He intentado alejarme y acercarme, pero me encuentro en el mismo punto. Jorge Duarte.
Venid hasta acá. Mírame con ojos luminosos color amor. Venid hasta acá. Abrázame con la esperanza y calidez de tu alma. Venid hasta acá. Bésame y humedece mi seco corazón. Venid hasta acá. Frota tu piel con el tacto receptivo de mis emociones. Pero, más importante aún, Venid hasta acá. No en sueños, no en recuerdos. Venid del más allá y cúrame del duelo que me agobia. Jorge Duarte